27 feb. 2009

Sentir que el alma vuela...
para cantar una vez más....

22 feb. 2009

Y al final....





Porque todo termina...

Por fin lo termine!! ..Quien diría que fuiste el motivo en empezarlo y terminaste siendo la razón para terminarlo...

Quizá algún día....

3 oct. 2008

La vida es como un concierto...

Toda la emoción se resume en el minuto en que tu artista favorito sale al escenario y se escuha la primera nota.

Es sentir como palpita el corazón aceleradamente,
como cuando te enamoras.

Empezar a dejar de creer que es posible ese momento,
como cuando no puedes creer que algún sueño se haya hecho realidad.

Es escuchar cada canción y llorar con ellas,
como cuando lloras al recordar momentos precisos.

Es enloquecer cantándo y bailando,
como cuando tienes esos momentos de risa inexplicable con tus amigos.

Es buscar desesperadamente a que cante tu canción preferida
como cuando buscas desesperadamente la mirada de quien te gusta.

Es abrazar al espectador de a lado y cantar con él,
como cuando abrazas al de a lado de la barra del bar cuando gana México.

Es querer que el concierto no termine nunca,
como cuando te vas a la playa con tus mejores amigos.

Es sentir nostalgia de que se acerca el final,
como cuando un familiar se encuentra lejos.

Es sentir que en ese momento el escenario es tu casa,
como cuando estas con tu hermanos.

Es sentir tristeza en el momento en que termina el concierto,
como la tristeza que sientes al dejar ir a una persona.

Es sentir querer aventarte para tocar la mano de tu artista,
como cuando sientes que quieres comerte al mundo.

Es lamentarte de que terminó,
como cuando decides no volver a amar a nadie.

Y es darte cuenta de la pasión que sentiste y esperar ansiosamente nuevos conciertos,
como cuando te das cuenta que no puedes esperar para volverte a enamorar....

Si.. la vida definitivamente es como un concierto.....

29 sept. 2008

Busco...

...Estoy en búsqueda de una luciérnaga....
para encerrarla en una botella...

...Y estoy en búsqueda de una luciérnaga....
para que me acompañe hasta el tunel más profundo....

...Y estoy en búsqueda de una luciérnaga....
para que me cante cuando el silencio aturda mis sentidos....

...Y estoy en búsqueda de una luciérnaga....
para que me lleve en sus alas por el mundo...

...Y sigo en búsqueda de una luciérnaga....
para encerrarla en una botella...
para que ilumine mis días más oscuros....

21 jul. 2008

El Vino

"Sí señor... el vino puede sacar
cosas que el hombre se calla;
que deberían salir
cuando el hombre bebe agua.

Va buscando, pecho adentro,
por los silencios del alma
y les va poniendo voces
y los va haciendo palabras.

A veces saca una pena,
que por ser pena, es amarga;
sobre su palco de fuego,
la pone a bailar descalza.

Baila y bailando se crece,
hasta que el vino se acaba
y entonces, vuelve la pena
a ser silencio del alma.

El vino puede sacar
cosas que el hombre se calla.

Cosas que queman por dentro,
cosas que pudren el alma
de los que bajan los ojos,
de los que esconden la cara.

El vino entonces, libera
la valentía encerrada
y los disfraza de machos,
como por arte de magia...

Y entonces, son bravucones,
hasta que el vino se acaba
pues del matón al cobarde,
solo media, la resaca.

El vino puede sacar
cosas que el hombre se calla.

Cambia el prisma de las cosas
cuando más les hace falta
a los que llevan sus culpas
como una cruz a la espalda.

La puta se piensa pura,
como cuando era muchacha
y el cornudo regatea
la medida de sus astas.

Y todo tiene colores
de castidad, simulada,
pues siempre acaban el vino
los dos, en la misma cama.

El vino puede sacar
cosas que el hombre se calla.

Pero... ¡qué lindo es el vino!.
El que se bebe en la casa
del que está limpío por dentro
y tiene brillando el alma.

Que nunca le tiembla el pulso,
cuando pulsa una guitarra.
Que no le falta un amigo
ni noches para gastarlas.


Que cuando tiene un pecado,
siempre se nota en su cara...
Que bebe el vino por vino
y bebe el agua, por agua."

-Alberto Cortés.

21 may. 2008

Oración A Mi Mismo

Que yo me permita, mirar, escuchar y soñar más,
Hablar menos,
Llorar menos.

Ver en los ojos de quienes me miran, la admiración que me tienen...
y no la envidia que prepotentemente pienso que sienten.


Escuchar con mis oidos atentos
y mi boca estática,
las palabras que se hacen gestos
y los gestos que se hacen palabras.

Permitir siempre escuchar aquello
que yo no tengo permitido escuchar.

Saber realizar
los sueños que nacen en mi y por mi,
y conmigo mueren, por yo no saber que son sueños.

Entonces,
que yo pueda vivir
los sueños posibles
y los imposibles;
aquellos que mueren
y resucitan
a cada nuevo fruto,
a cada nueva flor,
a cada nuevo calor,
a cada nuevo rocío,
a cada nuevo día.

Que yo pueda soñar el aire,
soñar el mar,
Soñar el amar.

Que yo me permita el silencio de las formas,
de los movimientos,
de lo imposible,
de la imensidad de toda profundidad.

Que yo pueda substituir mis palabras
Por el toque,
Por el sentir,
Por el comprender,
Por el secreto de las cosas mas raras,

Por la oración mental
(aquella que el alma cria y
que sólo ella escucha,
y sólo ella responde.)

Que yo sepa dimensionar el calor,
experimentar la forma,
vislumbrar las curvas,
diseñar las rectas,
y aprender el sabor de la exuberancia que se muestra
en las pequeñas manifestaciones de la vida.

Que yo sepa reproducir en el alma,
la imagen que entra por mis ojos
haciéndome parte suprema de la naturaleza,
creándome y recreándome a cada instante.

Que yo pueda llorar menos de tristeza
y más de alegrías.

Que mi llanto no sea en vano,
Que en vano no sean mis dudas
Que yo sepa perder mis caminos,
pero que sepa recuperar mis destinos
con dignidad.

Que yo no tenga miedo de nada,
principalmente de mi mismo:
- Que yo no tenga miedo de mis miedos!

Que me quede dormido
cada vez que vaya a derramar lágrimas inútiles,
y despierte con el corazón lleno de esperanzas.

Que yo haga de mi, un hombre sereno
dentro de mi propia turbulencia,
sabio dentro de mis límites
pequeños e inexactos.

Humilde delante de mis grandezas
ingenuas
(que yo me dé cuenta cuan pequeñas
son mis grandezas, y cuan valiosa
es mi pequeñez.

Que yo me permita ser madre,
ser padre, y, si fuere necesario,
ser huérfano.

Permítame yo enseñar lo poco que sé
y aprender lo mucho que no sé.

Traducir lo que los maestros enseñaron
y comprender la alegría con que los simples traducen sus experiencias;

Respetar incondicionalmente el ser;
el ser por si solo, por más nada
que pueda tener más allá de su esencia.

Auxiliar la soledad de quien llegó,
rendirme al motivo de quien partió,
y aceptar la alegría de quien quedó.

Que yo pueda amar y ser amado.
Que yo pueda amar aún sin ser amado.

Hacer gentilezas cuando recibo cariños;
hacer cariños aunque no reciba gentilezas.

Que yo jamás quede solo,
aún cuando yo me quiera solo...